Las madres marchan contra la
violencia de las armas de fuego
Por Tim Wheeler
Murieron siete personas, víctimas de un pistolero en Fort Worth, Texas, el 15 de septiembre, en otro brote de la violencia perpetrado con armas de fuego. Sarah Brady le echa la culpa a los políticos - como el Gobernador George W. Bush - que impiden la aprobación de fuertes leyes para controlar las armas de fuego.
"El gobernador de Texas, George W. Bush, al ser preguntado sobre la necesidad de más control sobre las armas, declaró no conocer una ley gobernativa que dé por resultado que las personas se amen la una a la otra", alegó Brady. "Lo que el gobernador no reconoce es que hay leyes a las cuales él se opone, tanto existentes como propuestas, que mantendrán las armas fuera de las manos de los malhechores".
Jim Brady, secretario de prensa del antiguo Presidente Reagan, casi murió de la bala dirigida a Reagan en 1981 por un asesino aspirante. Su esposa, Sarah, es presidenta del Control de Revólveres (Handgun Control), el grupo de ciudadanos más grande de los que luchan contra la plaga de la violencia de las armas. El Control de Revólveres ha endosado el llamamiento, emitido el Día del Trabajador, por una Marcha de un Millón de Madres a Washington, D.C., el Día de las Madres, para recurrir al Congreso a fin de que apruebe leyes fuertes para controlar las armas de fuego.
En la masacre de Fort Worth, un pistolero loco, Larry Ashbrook, entró en la Iglesia Bautista Wedgewood donde se encontraba a adolescentes rezando y abrió fuego con dos revólveres semi automáticos. También arrojó una bomba que estalló. Tres adultos y cuatro jóvenes murieron antes de que Asbrook se matara a sí mismo.
La masacre ocurrió sólo cinco meses después de la en la Escuela Segundaria Colombine en Littleton, Colorado, en la que murieron 17 personas. Han ocurrido muchos muertos más a causa de los revólveres - por lo menos dos a manos de los supremacistas blancos neo nazis - desde la masacre de Columbine.
Según Sarah Brady, "El sexto tiroteo en tantos meses no puede más que reavivar la angustia e indignación de la nación frente a la cobardía de los oficiales electos que culpan a todo por la matanza - todo menos las armas, el denominador común de todo tiroteo". Agregó, "El Estado de Texas, que permite llevar las armas hasta dentro de las iglesias a menos que la iglesia pegue un cartel para prohibirlo, constituye sólo el sitio mas flamante obligado a contemplar los resultados de sus flojas leyes sobre las armas y su cultura liberal con respecto a las armas ... Mientras que el Congreso nada hace en torno a legislación que ponga fin a las escapatorias que dejen conseguir las armas a los niños y los criminales, la matanza continua".
El Control de Revólveres advirtió que incluso frente a la masacre más reciente, la Asociación Nacional de Fusiles (NRA), cabildeaba al Congreso para reclamar que una conferencia de la Cámara y el Senado desaprobara los enmendamientos ya aprobados por el Senado que requieren el chequeo de los antecedentes de los compradores en las demostraciones de armas y que todas los revólveres se equipen con llaves para los gatillos. Asimismo el Senado aprobó una medida para detener la importación de los cartuchos de alta capacidad.
En el Día de los Trabajadores, Donna Dees-Thomases, madre de dos niños, anunció la formación del grupo "Marcha de un Millón de Madres, el Día de las Madres, 2000", para organizar una marcha hasta Washington el 14 de mayo próximo a fin de terminar el azote de la violencia con los revólveres que matan a niños así como a adultos. "Empezamos en el Día del Trabajador ya que, para nosotras, este proyecto es una labor del amor", escribió Dees-Thomases en un mensaje que aparece en la página web del Control de Revólveres. "Es por el amor a nuestros hijos que movilizamos a las madres por todo el país para que hablemos en voz tan alta posible para que el Congreso nos oiga. Entonces es posible que dejen de obedecer al grupo de presión de los manufactureros y portadores de armas para recordar que nos representan a nosotros el pueblo. Necesitamos ayuda para difundir el mensaje. Así que buscamos a unas madres buenas. A un millón para ser preciso".
Anadió Dees-Thomases, "¿Qué clase de nación podemos esperar para nuestros niños en el nuevo milenio? ¿Tendremos que enviarlos a las guarderías infantiles vestidos en los chalecos a prueba de balas? ¿O podremos enviarlos a una más segura donde puedan pintar con los dedos sin temer que los vayan a matar? Yo conozco cual es el mundo que las madres queremos. Declaramos '¡Basta ya! No más de los Jonesboro, no más de los Springfield, no más de los Colombine, no más de los Paducah'.
"Estamos hartas ya de ver a los niños matados a tiros en nuestras casas, en nuestras calles y en nuestras escuelas", subrayó. "Me reúno con miles de madres más por toda la nación para conseguir la aprobación de legislación sensata para proteger a nuestros niños de las armas". Exhortó a todas las madres, abuelas, madrastras y "madres honorarias" a que vengan a Washington. "Concedemos al Congreso los nueve meses entre el Día del Trabajador hasta el Día de las Madres para que apruebe legislación más fuerte sobre el control de las armas. Si las madres podemos dar a luz a los bebés en un plazo de nueve meses, seguro que el Congreso puede aprobar leyes más estrictas para proteger a nuestros bebés en el mismo plazo.
"Para el Día de las Madres de 2000, estaremos celebrando el control de armas sensato o estaremos marchando en protesta de la ineptitud bipartidista ¿Cuál será?"