Caravana de amistad rompe bloqueo contra Cuba

Especial a El Mundo

El Departamento del Tesoro estadounidense demostró una vez más que no es capaz ni está dispuesto a hacer cumplir las leyes inmorales, base del bloqueo económico estadounidense contra Cuba, al permitir que la caravana estadounidense-cubana de amistad pasara fuera de la jurisdicción estadounidense.

La caravana, organizada por la IFCO/Pastores por la Paz, llegó a la hora a la frontera entre Estados Unidos y México, aunque se había informado a los 83 caravanistas voluntarios de las amenazas del Departamento del Tesoro de multas de hasta $55.000 por persona. Los 83 caravanistas votaron unánimemente llevar las 200 toneladas de ayuda humanitaria al otro lado de la frontera con México y hasta Cuba.

"Estas amenazas fortalecieron mi resolución de cambiar estas leyes empleadas para castigar al pueblo cubano por medio de negarle la ayuda médica", afirmó la caravanista Hilda Roberts, veterana de la Brigada Abraham Lincoln de la Guerra Civil española. "Seguiré organizando hasta que Estados Unidos trate a Cuba justamente - y a mí también. ¿Porqué me van a castigar por llevar medicinas a mis hermanas y hermanos en Cuba"?

El reverendo Lucius Walker, director ejecutivo de la IFCO, advirtió, "El Departamento del Tesoro no puede impedir que vayamos a Cuba pero sí puede proyectar a castigarnos cuando regresemos. Todos los caravanistas no estaremos juntos, la prensa no estará vigilando y puede que los oficiales del Tesoro opinen que seamos más indefensos que lo que somos ahora mismo - pero consta que el gobierno estadounidense no entiende el poder del pueblo comprometido con la justicia". Junto con el reverendo Walker estaba el donativo más precioso, materia prima farmacéutica, que los obreros farmacéuticos cubanos emplearán para formular miles de dosis de antibióticos.

Mientras que estaban en Texas los caravanistas se reunieron con representantes del gremio de los obreros agrícolas de Norteamérica y después donaron un camión originalmente destinado para Cuba para respaldar sus esfuerzos locales para organizar.

"Los obreros agrícolas por acá sufren los mismos problemas que los obreros azucareros en Cuba antes de la Revolución - condiciones inseguras, desempleo y pobreza, falta de la cubertura médica y de la educación para sus niños - sin organización para protegerlos. "Sabíamos que los cubanos esperarían que compartiéramos con estos obreros agrícolas en Estados Unidos - que tienen aún menos que los obreros agrícolas cubanos en la actualidad", manifestó Ned Powell, activista laboral. Observó que "Cuba ha venido larga distancia durante los últimos 40 años y constituye faro de esperanza para América Latina e incluso en Estados Unidos también".

Al llegar a la frontera los 17 vehículos cargados de ayuda los aduaneros estadounidenses anunciaron que la caravana podía proceder sin interferencia o inspección alguna. Los cuatro autobuses, dos camiones y una biblioteca móvil estaban cargados con medicinas, equipo médico, y otra ayuda humanitaria. Los 83 caravanistas desde todas partes de los Estados Unidos, Canadá, México, Europa y África pernoctarán en Reinosa para entonces encaminarse hacia Tampico, México. En esta ciudad serán los huéspedes de Va por Cuba, una organización mexicano-cubana de solidaridad, y se sumarán a ella para una tertulia cultural para celebrar el éxito de la novena caravana de amistad. Este año, los estibadores mexicanos en Tampico donarán su labor otra vez y cargarán un barco con la ayuda humanitaria y los vehículos donados para ser trasladados a Cuba.

Los caravanistas, junto con cinco de los estibadores, volarán a la Habana para pasar una semana en Cuba visitando las facilidades médicas y otras áreas de interés. Un suceso principal será su participación en una fiesta en la Plaza de la Revolución en La Habana. Será la fiesta final de la Celebración Religiosa Ecuménica de las Iglesias Protestantes de Cuba que dura una semana. Los caravanistas regresarán a Tampico el 26 de junio y al regresar a Estados Unidos enfrentarán los aduaneros estadounidenses hostiles mientras que regresen a sus domicilios en Estados Unidos.