La AFL-CIO cambia de politica
sobre inmigrantes
Por Fred Gaboury
NUEVA ORLEANS - Durante su mitin del 15 al 17 de febrero en esta ciudad el Consejo Ejecutivo de la AFL-CIO, mediante un cambio de política dramático, aprobó una resolución reclamando amnestía para los obreros indocumentados de la nación y sus familias.
Según la resolución los obreros inmigrantes han contribuido y contribuyen "enormemente a sus comunidades y talleres", y reclamó una "reestructuración" de la política de inmigración a fin de proteger los derechos y libertades en el taller y responsabilizar a los empleadores de las violaciones de las leyes laborales, ambientalistas, y de la seguridad. "Con esta resolución la AFL-CIO se une orgullosamente a los obreros inmigrantes y sus familias en la lucha", informó a los reporteros John Wilhelm, presidente del sindicato de los obreros hoteleros y empleados de los restaurantes. "El sistema actual está estropeado y necesita arreglo". Wilhelm presidió el Comité sobre la Política de Inmigración del consejo que aconsejó los cambios.
"El movimiento laboral tenemos que colocarnos en el liderato con respecto a los derechos de los inmigrantes", manifestó Arturo Rodríguez, presidente del sindicato de los obreros agrícolas. Wilhelm observó que el cambio de política refleja "verdaderos cambios en el mundo real. La imagen de los obreros inmigrantes hoy en día es verdaderamente distinta a la del 1985".
El número de obreros inmigrantes que habitan este país es más grande que ninguno desde las primeras décadas del siglo veinte, según Wilhelm, señalando que al menos el 80 por ciento de los inmigrantes posee los documentos correctos. Wilhelm indicó el papel de los inmigrantes en organizar a los obreros en las industrias de producción en masa durante los treinta. "Fue esto que nos brindó el movimiento laboral moderno", mantuvo.
La cuarta parte de los que entran en el mercado de trabajo son inmigrantes. Ya constituyen una parte considerable de los obreros agrícolas y los en industrias tales como la hotelera, de la construcción, del cuidado médico y de la carne. Los líderes laborales alegan que con frecuencia los empleadores sin escrúpulos luchan contra las campañas de organización mediante amenazas de despedir a los partidarios de los sindicatos que sean inmigrantes "ilegales" o mediante llamar a los funcionarios del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) para deportarlos.
Un ejemplo fue lo realizado por un gerente de un hotel "Holiday Inn" en Minneapolis; llamó al INS después de que una campaña para organizar encabezada por obreros inmigrantes lograra organizar a los obreros del hotel. Ocho obreros, incluyendo a varias madres solteras, fueron arrestados y enfrentan la deportación.
La resolución de la Federación reclama sanciones duras contra toda compañía que utilice anuncios o emplee a reclutadores en el extranjero a fin de atraer a inmigrantes indocumentados a Estados Unidos para trabajar en ellas. Para respaldar esta resolución el sindicato de los obreros de las industrias alimenticia y comercial distribuyó copias de un anuncio, colocado en un periódico de Juárez, México, en nombre de una fábrica de la industria del ave en Tennessee.
La federación laboral se opuso a propuestos para desarrollar los programas de obreros invitados ("guest workers") que permite a decenas de miles de extranjeros entrar en Estados Unidos para trabajar. Wilhelm observó que la mejor manera para remediar cualquier falta de obreros la constituiría el desarrollo de los programas de entrenamiento. La resolución reclama también programas educacionales y centros de entrenamiento para enseñar a obreros sobre los problemas de la inmigración y para ayudar a obreros a ejercer sus derechos y libertades.
La AFL-CIO ha programado cuatro foros regionales con obreros inmigrantes y líderes laborales y de la comunidad a fin de hablar sobre los problemas de la inmigración y de los obreros inmigrantes; tendrán lugar en Nueva York el 1 de abril, en Atlanta el 29 de abril, en Los Ángeles el 20 de mayo y en Minneapolis, en una fecha todavía no determinada.