Por Peter Yost
WASHINGTON, DC (Prensa Asociada) - Sentando la posibilidad para una batalla legal sin precedencia, la Casa Blanca rechazó, el 6 de septiembre, responder a la exigencia de la Oficina General de Contabilidad (GAO - siglas en inglés) que le entregara los nombres de los cabilderos y ejecutivos de negocios con quién la administración de Bush se reunió para formular su plan sobre la energía.
La GAO, el brazo de investigaciones del Congreso, puede escalar la disputa que empezó el 17 de abril apelando a la corte federal y buscar una orden judicial obligando a la Casa Blanca entregar la información.
Al centro de esta lucha de cuatro meses y medio es la cuestión de cuanta influencia las corporaciones han tenido sobre la obra del grupo de trabajo encabezado por el vicepresidente Dick Cheney. El panel anunció un plan el 17 de mayo que dice buscar aumentar la cantidad de energía en el país. El plan incluye aumentar hundir pozos para explotar yacimiento de gas y petróleo en tierras públicas y un sistema rejuvenecido de energía nuclear.
Grupos ambientalistas se han quejado que la Casa Blanca los dejó afuera del proceso de conseguir información sobre el plan.
La GAO ha forzado un enfrentamiento con la rama ejecutiva de gobernación en disputas con respeto a la búsqueda de información solamente cuatro veces en los último 21 años.