Por Tim Wheeler
Nuestro Mundo
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WASHINGTON, DC - Casi mil sindicalistas de todo el hemisferio occidental marcharon aquí a la embajada colombiana el 24 de abril para protestar por los asesinatos de 159 sindicalistas en los pasado 16 meses.
Linda Chávez-Thompson, vicepresidenta ejecutiva de la AFL-CIO, le dijo a este periodista que la protesta es parte de un movimiento mundial en solidaridad con el movimiento laboral en Colombia.
En la manifestación, Chávez-Thompson le dijo a los participantes que, "Estamos aquí con sindicalistas de todo el hemisferio para exigir que el gobierno colombiano cese las matanzas de sindicalistas colombianos. El año pasado, más de 128 organizadores sindicales fueron asesinados y 31 ya ha sido matado este año".
"Guardamos los derechos sindicales en nuestros corazones - el derecho de representarnos nosotros mismos - y pedimos al gobierno colombiano que respete esos derechos", dijo ella. "Estamos preparados llevar este mensaje a todos los rincones de Estados Unidos e instamos a otros hacer lo mismo en sus países. Basta ya con los asesinatos de sindicalistas en Colombia".
Apecedes Alviz, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia, con 120.000 afiliados, se ganó un tumultuoso aplauso cuando dijo, "El gobierno es totalmente responsable por la ola de matanzas de los trabajadores sindicalistas y sociales que está pasando en Colombia. El gobierno nacional se muestra indiferente y en algunos caso colabora con los paramilitares que están matando a nuestros compañeros y compañeras".
Él hizo un llamado al régimen de Andrés Pastrana a poner "fin al narcotráfico" pero que la responsabilidad no recaiga sobre el agricultor colombiano empobrecido. "Sin demanda no puede haber producción", dijo él. "Nosotros llamamos por un fin a la política irresponsable del gobierno, poniéndonos en la linea de fuego".
Tarjetas postales del Sindicato de la Industria Automotriz (UAW) de EEUU exigiendo que Pastrana ponga fin a los asesinatos fueron distribuidas en la manifestación. La tarjeta postal tiene la acusación de que, desde 1990, más de 1.500 sindicalistas fueron asesinados por "los grupos paramilitares asociados con intereses de negocios". Llama a Colombia "el país más peligroso del mundo para sindicalistas".
La tarjeta hace referencia al "Plan Colombia", señalando que el gobierno estadounidense "ahora está otorgando $1,3 mil millones en ayuda al gobierno colombiano, primariamente para financiar las fuerzas militares". Bajo el "Plan Colombia", no hay requisito que el gobierno cumpla con los derechos humanos, incluyendo derechos laborales.
Esta marcha fue auspiciada por la AFL-CIO y la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT), que suspendió su 15 Congreso en un hotel cercano para unirse a la marcha. ORIT representa a 45 millones de trabajadores en sindicatos en el hemisferio occidental. Entre los delegados de la ORIT estaba Hassan Yussuf, vicepresidente ejecutivo del Congreso del Trabajo Canadiense, que acababa de llegar desde las protestas en Quebec contra el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). "Los escuadrones de muerte que están matando a los organizadores laborales colombianos epitoma los que significa el ALCA", él dijo. "Cualquiera que se meta en el medio de la agenda corporativa, sindicalistas más que nadie, sufrirá las consecuencias. Son asesinados".